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El estoico Zenón

Zenón, filósofo de la antigua Grecia, enseñó a la juventud a comportarse valerosamente ante el sufrimiento y el dolor, despreciando los placeres pasajeros. Los filósofos estoicos hacían gala de una gran fuerza de voluntad.

Los discípulos y amigos de Zenón de Citio (336-264 a. de C.) se llamaron estoicos porque el maestro los reunía en un pórtico de columnas, llamado en griego estoa. Fue muy notable la influencia que ejerció entre los jóvenes estudiantes de aquella época, muchos de los cuales se entregaban a una vida de pasatiempo y placeres. Zenón enseñaba que el espíritu, con la fuerza de voluntad, puede dominar los instintos y apetitos del cuerpo. Inculcaba además un decidido amor a la naturaleza y a vivir conforme a sus leyes. El estoicismo influyó no sólo en la sociedad griega de los tiempos de Zenón, sino también en muchos filósofos y pensadores posteriores, que lo acogieron como el mejor sistema moral para cimentar una sociedad sana y emprendedora. Los romanos Séneca y Epicteto, así como el emperador filósofo Marco Aurelio, se distinguieron por sus ideas estoicas.

Leer más: http://es.wikipedia.org/wiki/Zenon_de_Citio

Sócrates, impasible ante la muerte

Sócrates fue el más divertido filósofo griego que existió, aunque sus teorías no tienen nada de jocoso. Por medio de incesantes preguntas hacía caer en contradicción a su interlocutor, que se veía obligado a confesar su ignorancia.

socrates_2Igual que Pitágoras, Sócrates fue otro sublime filósofo que desdeñó poner por escrito sus enseñanzas. Para fortuna de la humanidad, su discípulo Platón, se encargó de recogerlas. Los jóvenes atenienses acudían hacia él y se apretujaban a su alrededor para escuchar las satíricas palabras de aquel hombre andrajoso, que no temía criticar ni a los nobles, ni a los malos gobernantes, ni a los maestros de filosofía que formulaban sus teorías con sofismos y palabras huecas. Virtuoso en extremo, como lo afirma Platón, prefirió morir condenado a beber la cicuta que retractarse de sus convicciones, que, al decir de sus enemigos, envenenaban a la juventud y destruían las creencias religiosas. Sócrates afirmaba la inmortalidad del alma y la existencia de un Dios supremo, muy diferente de las divinidades poéticas del panteón mitológico. Nació en Atica, hacia el 470 antes de Cristo y murió en Atenas, el año 399.

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Alejandro Magno, generoso pero arrogante

Este príncipe inteligente y audaz heredó de su padre, Filipo II de Macedonia, el gusto por la guerra. A los 17 años ya se distinguía por sus campañas militares, que había de prolongar hasta la India. Murió a los 33 años, llorando porque no había podido conquistar más tierras.

alejandro-05 A los 20 años, Alejandro sucedió a su padre, asesinado por un griego descontento. Después de haber impuesto la dominación macedónica a Grecia, emprendió su vasta campaña militar en tierras de Asia. Derrotó a los persas dos veces, invadió Egipto y extendió sus conquistas hasta las orillas del Indo. Venció a Poro, rey de la India; pero le devolvió sus estados. La inmensa extensión del imperio por él creado contribuyó a la difusión de la cultura helénica en Asia occidental y Egipto. Se desposó con la bella Roxana, hija de un príncipe de Sogdiana, y por razones de estado también tomó por esposas a Estatira, hija de Darío III y a Parisatis, princesa persa. Alejandro fue un monarca generoso, valiente y arrogante a la vez, cediendo a veces a los impulsos de un temperamento fogoso. En un acto de embriaguez, defecto que minó su salud, mató a Clito, con quien se había criado. La leyenda aureoló a este personaje, realmente grande, discípulo de Aristóteles.

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